lunes, 26 de septiembre de 2011

Los comienzos de esta Aventura

Un equipo de tipos cancheros...

Corría una noche fresca de agosto. Año 2010 si mal no recuerdo. Un grupo de indignados se encontraba reunido en la terraza de los Mouriño. Simplemente deseaban juntar un grupo de amigos que pudieran llegar a hacer algo con una pelota redonda. No era tarea sencilla. Sobretodo luego de que los odiados Bonadeo y Mazzinghi habían fichado a los ‘mejores’ players de la camada XXVII. Se hablaba de conformar un equipo competitivo pero ni bien nació la idea fueron surgiendo incómodos obstáculos.
Primero se buscó tentar a un par de jugadores de nuestros archirivales. Estos o no respondían a nuestros llamados o simplemente despreciaron el proyecto y nos desearon lo peor. Otros jugadores, surgidos del sector donde brota la soja en nuestra provincia, vendieron humo con que vendrían a jugar con nosotros simplemente para pegar un par de los llamados ‘preboliches’ divertidos y salvajes que solíamos realizar. Luego, horas antes de dar la lista de buena fe, desaparecieron del mapa. Para colmo, a nuestro miembro más gordito y simpático se le ocurría pelearse con cuanto posible jugador quedaba a nuestra disposición. De esta manera, accidentada y desordenada, surgía Jorgito 1882.
Lo único positivo que hoy podría rescatar de este team era su nombre y su pasión por mejorar y auto superarse… a la hora de salir. Mientras mejor era el desempeño nocturno peor lo era en la cancha. Nuestro arco era una invitación a los delanteros rivales a que se caguen de risa y se sientan, al menos por un día, el Barça de Pep Guardiola. Shuselblun tenía una presencia espantosa. Cerviño se lookiaba antes de cada partido a lo Taribo West para luego hacer agua en el medio. Entre Lusheta y Macerdo se mandaban un nuevo capítulo del show del blooper en cada encuentro. Mountford no paraba de hacer boludeces y Aguirre tenía las piernas muy peludas. Para la defensa rival sacarle el balón a los delanteros era más sencillo que acostarse con la madre de Bosch. Y así podría escribir un manual entero, con varios tomos incluidos, sobre el rotundo fracaso de Giorgio.
De no mediar lo futbolístico, el balance hubiese satisfactorio. Pasamos noches memorables y accidentadas. Más de uno logró valiosísimas conquistas en materia femenina y Choclo besó una mujer luego de más de un año y medio sin hacerlo. ¿Cómo olvidar el estupendo fin de semana en Areco? Con Maxi Bosch destruyendo corazones y con un Alejo Fitte realizando papelones como él sólo puede hacerlo.
Sin embargo, el fracaso deportivo pudo más, y luego de 4 meses nefastos, Jorgito le diría adiós por siempre a la Copa San Josemaría.
(Continuara…)

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